La Despensa Outlet fue un proyecto que funcionaba como canal de venta alterno dentro de la misma línea de negocio, enfocado en producto más accesible. Cuando me integré, era una tienda con una presencia bastante limitada: contaba únicamente con un punto físico pequeño, sin identidad clara, y su venta digital se manejaba de forma desordenada, principalmente a través de Facebook y TikTok, donde prácticamente no había comunidad ni dirección.
Durante aproximadamente un año y medio, tomé la gestión del proyecto a nivel digital y visual, trabajando en darle estructura y coherencia tanto a la comunicación como a la presentación del producto. Se desarrolló una línea gráfica básica, se ordenó la forma en la que se tomaban fotografías, se estandarizó la presentación de precios y se comenzó a trabajar contenido en video de forma más estratégica, buscando mejorar alcance y conversión.
También se realizaron ajustes en el espacio físico, alineándolo poco a poco con una identidad más clara. Esto permitió que la experiencia fuera más consistente entre lo digital y lo presencial, facilitando tanto la operación como la percepción de la marca.
A nivel de crecimiento, se construyeron los canales digitales desde prácticamente cero. Instagram de 0 hasta alcanzar los 5.5k seguidores, y TikTok pasó de alrededor de 100–150 seguidores a 10,000, logrando establecer una base de comunidad y un canal de comunicación activo.
Con el tiempo, La Despensa Outlet pasó de ser un punto de venta sin dirección definida a consolidarse como un canal funcional y estructurado, aportando tanto en ventas físicas como digitales, con procesos más claros y una presencia más sólida.